La magia de oriente en un restaurante palaciego

 

Situado en el interior de un palacio del siglo XIX de la capital libanesa, el restaurante Liza Beirut no pasa desapercibido entre el bullicio de la ciudad. De hecho, no nos extraña que haya aparecido numerosas veces en todo tipo de publicaciones de índole internacional desde su inauguración hace algunos años. El propósito de sus propietarios, Liza y Ziad Asseily, era aunar la arquitectura tradicional del edificio con un enfoque más actual, no solamente en la forma de preparar la comida, sino también en su presentación y en el ambiente del local. Curtidos en el mundo de la hostelería gracias a su famoso restaurante en Paris, Liza, y con esta premisa en mente, confiaron el proyecto de interiorismo a la diseñadora Maria Ousseimi.
Con una superficie total de 500 metros cuadrados, se mantuvo la distribución original de toda la planta, respetando así el espíritu del lugar. En consecuencia, el primer reto a afrontar fueron las dimensiones del espacio. Con techos de siete metros de altura temían que resultase demasiado ostentoso e intimidante. ¿La solución? Vestir las paredes combinando azulejos tradicionales con papeles creados especialmente para la ocasión. Para ello contaron con la ayuda de la diseñadora italiana Idarica Gazzoni.
En una de sus estancias, la Banana Room, grandes hojas de bananero conviven con trabajos de carpintería local para crear una atmósfera desenfadada y con un cierto toque de exotismo. Es aquí donde se celebran eventos privados y los célebres brunchs de los fines de semana. ¡Todo un homenaje para los sentidos!
Mientras, en la conocida como Money Room, una luz de tonos dorados baña los grandes murales que representan antiguos billetes de libras libanesas, evocando así recuerdos de un pasado próspero.
Los espejos también reclaman su protagonismo en varias salas, y es que según bromea la propia Liza, “!a los libaneses les encanta mirarse en los espejos!”. Además, consiguen reflejar la abundante luz natural que entra por los ventanales de todo el edificio.

 

Los comedores se comunican respetando las zonas de paso originales del edificio, lo que consigue crear un interesante juego de perspectivas entre ellos. Esto nos permite disfrutar de varios ambientes sin movernos de nuestro asiento.

 

Por último, la zona del bar destaca por su diseño de líneas más modernas pero mantiene la unidad gracias a la elección de los materiales, acordes con el resto del restaurante. Una vez más, los espejos juegan un papel esencial en este espacio.

 

Esperamos que hayáis disfrutado tanto como nosotros de este local tan singular. Estaremos atentos a las próximas creaciones de su autora. Y si por casualidad pasáis por allí o simplemente queréis saber más sobre Liza Beirut, podéis obtener más información aquí.

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Fun and Deco · 2018