comedor

Diseña tu propio espacio paso a paso, vol.2

6. Elige un esquema de color. Es el momento de trasladar tus ideas a la realidad de tu salón. Empezaremos por los colores. Normalmente, nos sentimos más atraídos por unos colores que por otros. Incluso cuando pensamos que todos nos gustan (lo entendemos) Dicho esto, puede que no te sorprenda comprobar que la mayoría de tus imágenes pertenecen a una gama de colores similares. En ese caso, ¡enhorabuena! seguro que te resultará fácil elegir.
De todas formas, llegados a este punto, es importante tener las siguientes consideraciones en cuenta:
– ¿Cuánta luz natural recibe la habitación?
– ¿Qué orientación tiene?
– ¿Qué tamaño tiene?
– ¿Los techos son altos o bajos?
Y lo más importante, ¿Qué sensación quiero sentir cuando me encuentre en ella?, ¿frescor, tranquilidad, alegría…?

Por norma general, sabemos que cuando no hay mucha luz natural, los tonos claros ayudan a que un espacio no se convierta en una cueva. Si la orientación es sur u oeste, los tonos fríos compensarán el exceso de sol en verano, mientras que para una estancia orientada al norte o al este, se recomienda usar tonos cálidos. A su vez, en una habitación pequeña o con techos bajo, cuanto menos contrastes haya, más amplia parecerá.

via

via

via

7. Se acerca la hora de la verdad. Hay que decidir qué sofá comprar y si ponemos cortinas o estores. Un consejo infalible es elegir una base neutra y añadir color con los accesorios. Si bien es cierto que resulta bastante manido, no por ello es menos efectivo. Aquí tienes el motivo: así podremos cambiarlos con mayor facilidad sin hacer un gran desembolso y además, nuestro ojo tendrá un lugar para descansar ya que la habitación no se verá saturada. Un buen reparto del color va de la siguiente manera: 60% para un color (neutro en nuestro caso), un 30% para el complementario y un 10% más intenso para añadir toques de interés.
De este modo, podemos empezar por las piezas más voluminosas, como el sofá, las alfombras o la mesa de comedor. Una vez escogidos, buscamos las sillas de comedor y la mesa de centro. Manteniéndonos en nuestra paleta de colores, iremos añadiendo el resto de las piezas: mesas auxiliares, butacas, lámparas, accesorios…) con la confianza de que el conjunto quedará armonioso.
Un truquete: si queremos mezclar estilos, procuraremos no colocar dos piezas parecidas una junto a otra (por ejemplo, no pondremos una biblioteca de madera tallada junto a una obra de arte con gran presencia por sí sola. Es mejor darles a cada una su zona para que puedan lucirse sin robarse protagonismo entre ellas)

8. ¿Vas a transformar las paredes? Si piensas pintarlas o empapelarlas, este es el momento, antes de empezar a traer los nuevos muebles. Hay quien prefiere esperar a vivir el espacio antes de decidirse por la pintura para decidir qué color va mejor con la nueva imagen. Es algo que depende de ti; nosotros recomendamos hacerlo ahora para no tener que retirar las piezas más pesadas una vez ya colocadas y volverlas a poner en su sitio después.

9. Por fin llega lo más divertido! Ir de compras. Has soñado, has investigado e imaginado tu espacio ideal. Ahora es cuando sales a la calle (o visitas tu portales online de confianza) y la historia empieza a parecer real. El secreto de esta etapa es tener muy claro qué estamos buscando. Necesitamos una lista con todos los artículos que necesitamos, sus acabados y dimensiones. Muchas veces nos desilusionamos porque no encontamos esa pieza especial que aparece en nuestros blogs favoritos, o llegamos a la tienda y nos dicen que tardarán cinco semanas en traernos el sofá a casa. Entonces acabamos comprando otro que no tiene nada que ver con el original, pero que ya está disponible. Confesión: esto es normal. Que se fabrique en diez colores pero no en el que a nosotros nos gusta, es normal. Que media tienda esté al 70% de descuento pero nuestra pieza no esté rebajada, es normal. Que hayas elegido una tela y esté descatalogada, es normal. Que sientas el impulso de comprar mil y un accesorios innecesarios…, es normal -claro, es que te lo presentan todo tan bien y queda tan mono, que seguro que encuentras un hueco donde ponerlos- Moraleja para el bolsillo: cíñete a la lista. Consejo para el espíritu: ten paciencia.

10. La guinda del pastel. Si ya tienes las piezas más importantes, es el turno de incorporar los complementos. Este proceso suele quedar siempre incompleto, dependiendo del presupuesto y de las preferencias personales de cada uno. Es difícil terminar de montar una casa al 100%. Siempre hay espacio para ir adaptándola a nuestras necesidades según pasan los años. Nuestros gustos evolucionan con el tiempo, vamos creando nuevos recuerdos y/o añadiendo objetos traídos de ese viaje tan especial. Lo importante al fin y al cabo, es construir un refugio personal que nos represente y no queramos estar en ningún otro lugar.

Dicho todo esto, os mostramos el espacio que hemos ideado teniendo en cuenta nuestra inspiración y esquema de color. Apostamos por colores y materiales de tendencia, con un espíritu fresco y alegre. ¿Qué os parece?

11. Disfruta tu obra maestra. Después de tanto esfuerzo, mereces sacarle el máximo partido a tu nueva habitación favorita. Invita a tus amigos a ver una peli, prepara una cena sencilla o coge ese libro olvidado y relájate mientras te sumerges en su historia. Cualquier excusa es buena para vivir el espacio. Esperamos que esta mini-guía te haya sido útil, tanto si has empezado de cero como si sólo has actualizado un poco la apariencia general. ¿Te has atascado en algún paso? Cuéntanoslo en los comentarios y estaremos encantados de ayudarte en lo que podamos. Feliz diseño!!!

Síguenos en Instagram

Fun and Deco · 2018